La psicóloga aeronáutica Laura Hiza brindó una capacitación destinada a pilotos del Aeroclub Rafaela y del Club de Planeadores Rafaela, donde se abordó la influencia de las emociones en el desempeño, la toma de decisiones y la seguridad operacional.
El pasado sábado 12 de septiembre se llevó a cabo en Rafaela la charla abierta “Factores Humanos: Autorregulación Emocional”, una propuesta organizada conjuntamente por el Aeroclub Rafaela y el Club de Planeadores Rafaela, destinada a pilotos de ambas instituciones.
La actividad estuvo a cargo de Laura Hiza, psicóloga aeronáutica y representante nacional de la Sociedad Interamericana de Psicólogos Aeronáuticos, quien fue invitada a la ciudad para desarrollar una jornada orientada a profundizar sobre uno de los aspectos fundamentales de la actividad aeronáutica: el factor humano.
Durante el encuentro se abordó la manera en que las emociones y las conductas pueden influir en el desempeño de una persona, especialmente frente a situaciones de presión, estrés y toma de decisiones.
Uno de los ejes centrales fue el concepto de autorregulación emocional, entendido como la capacidad de actuar de manera eficaz aun cuando se experimentan emociones como miedo, tensión, enojo o presión.
En este sentido, Hiza explicó que autorregularse no significa dejar de sentir, sino poder reconocer aquello que se está experimentando y generar un espacio entre la situación que provoca una reacción y la respuesta que finalmente se adopta.
Ese margen resulta especialmente importante en la actividad aeronáutica, donde los pilotos deben procesar información, evaluar alternativas y tomar decisiones en contextos que, en determinadas circunstancias, pueden estar atravesados por elevados niveles de estrés.
La especialista remarcó que las emociones no son negativas por sí mismas y que forman parte de la fisiología humana. El desafío está en reconocerlas y hacerlas conscientes, evitando que una intensidad emocional elevada termine afectando la claridad necesaria para tomar decisiones adecuadas.
Otro de los aspectos destacados durante la charla fue que la autorregulación emocional puede entrenarse. A través del conocimiento y la práctica de distintas herramientas, es posible desarrollar una mayor capacidad para reconocer las propias reacciones y elegir respuestas más adecuadas ante situaciones que generan presión.
La charla también permitió reflexionar sobre la importancia de la conciencia situacional, un concepto fundamental en aviación. La ansiedad, el estrés o una emoción de elevada intensidad pueden modificar la manera en que una persona interpreta la información de su entorno y afectar su capacidad para anticipar consecuencias.
Una mirada integral sobre la formación del piloto
La realización de esta actividad se enmarca en una concepción de la formación aeronáutica que entiende que la seguridad no depende exclusivamente de los conocimientos técnicos y las habilidades de vuelo.
El conocimiento de los propios estados emocionales, la capacidad para gestionar la presión, la toma de decisiones y la interacción con otras personas también forman parte de las competencias que un piloto debe desarrollar.
Desde el Club de Planeadores Rafaela se valora especialmente la posibilidad de generar este tipo de espacios de capacitación y reflexión junto al Aeroclub Rafaela, fortaleciendo una cultura aeronáutica que pone en el centro la formación integral de los pilotos y la seguridad operacional.
La actividad dejó además una enseñanza que trasciende la cabina de vuelo: aprender a reconocer las propias emociones, comprender qué información aportan y generar un espacio antes de reaccionar son herramientas que pueden aplicarse tanto en la actividad aeronáutica como en la vida cotidiana.
Con iniciativas de este tipo, el Club de Planeadores Rafaela continúa apostando a una formación que combine la excelencia técnica con el desarrollo de los factores humanos, entendiendo que un piloto mejor preparado también es un piloto más consciente de sí mismo, de su entorno y de las decisiones que toma.